Ambientes

 

A primera hora de la mañana, antes de que lleguen las familias, los educadores preparamos diferentes espacios para invitar a la creatividad, en los que se puede entrar, salir y transformar según se desee.

En nuestro gran jardín se suele saltar, correr, escalar, excavar, jugar con arena, hacer ríos, barro y potingues, tomar el sol, charlar, contar cuentos, esconderse en las cabañas, descubrir bichos, aprender sobre plantas… 

…aparecen circuitos para vehículos, vias para trenes, espectáculos teatrales, recetas increíbles recien salidas del horno…

En las mesas de plástica siempre hay material disponible para dibujar, pintar, cortar, pegar, construir… (y no nos importa el resultado)

 

La sala grande de repente es un carnaval de disfraces, una sala de baile o casa de muñecas,  un lugar para rodar, arrastrarse, hacer una guerra de cojines…

El espacio de los puzzles y cuentos es un lugar tranquilo, dónde el sol siempre calienta en invierno

En el espacio de cojines se puede descansar y construir íntimos refugios y en la “clase” tenemos material de lectoescritura y mates para quienes tengan interés en dar esos primeros pasos.


En el porche de madres y padres siempre hay conversaciones interesantes, lecturas, risas y algunas lágrimas para compartir. En la “oficina” hay mesas dónde se puede trabajar con el ordenador y a la vez estar cerca si tu pequeño todavía lo necesita.

 

Nos  encanta empezar la semana en la playa que está enfrente de nuestra casa. De manera que los lunes  solemos encontrarnos allí para disfrutar de un espacio abierto, de la arena, del mar, la pirámide para escalar y colgar hamacas… y ver cómo cambia con las diferentes estaciones del año.

Varias veces durante el curso, hacemos salidas a diferentes sitios que consideramos de interés, por el contacto con la naturaleza y los animales, la cultura…etc.